La meva foto
Em diuen Carles Alòs i sóc un apàtrida. Aquest blog serà un viatge pels indrets més amagats de l'ànima, per les emocions més intenses i pel viure quotidià de cada dia. Agafen cadira i seguen, de la resta, jo m'encarregue,
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Sylvia Plath. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Sylvia Plath. Mostrar tots els missatges

diumenge, 2 de febrer del 2020

DIOS-PERRO






Me despertó un grito: “Soy el alfa y el omega”.
Las rocas y algunos árboles temblaron
en las profundidades de sus propios dominios.
Eché a correr y una ausencia saltó detrás de mí.

El dios del perro es una miga que cae de la mesa.
El redentor del ratón es un grano de trigo maduro.
Cuando oigo chillar al Mesías
mi boca se abre para adorarlo.

¡Qué gordos están los líquenes!
Están recostados sobre el silencio.
Al aire no le falta nada.
El polvo también está ahíto.

¿Cuál fue mi error? Mi cráneo lo ha expulsado.
Mis huesos enormes son macizos dentro de mí.
Golpean la tierra, mi canción les excita.
No miro a las rocas ni a los árboles, me asusta lo que ven.

Escucho la canción que sacude mi boca,
los dientes arraigados en el cráneo están endemoniados.
Sobre el suelo soy enorme. Los huesos de mis pies golpean el suelo
y ahogan el ruido de las madres llorando…

Después bebo de una charca en silencio.
El horizonte se lleva las rocas y los árboles al crepúsculo.
Me acuesto. Me convierto en oscuridad.
En una oscuridad que durante toda la noche canta y
[golpea el suelo en círculos.

Ted Hughes Poemas de animales Mondadori 1999



dissabte, 17 de febrer del 2018

Aunque lo hubiéramos pensado todo...







Aunque lo hubiéramos pensado todo

Querríamos todavía pensar algo más

Y aunque lo hubiésemos sido todo

Querríamos sin embargo ser algo más


Hasta un dios habría caído en esa trampa:

La tentación de pensar y ser sin límites.


Ta vez aquí comienza

Una versión de lo imposible.

Roberto Juarroz. Poesía vertical Cátedra (2012)

dimecres, 4 de gener del 2012

Coloso.



Nunca conseguiré recomponerte,
repegarte, reunirte, rejuntarte.
Mular rebuzno, cacareo obsceno,
gruñidos salen de tus vastos labios.
Peor que en un corral.
 

Quizás es que concebiste profeta,
portavoz de los muertos o los dioses.
Treinta años llevo trabajando
Por limpiar tu garganta de cieno.
Más todo sigue igual.
 

Escala arriba, con lisol, con goma
de pegar, como hormiga matutina
por los campos herbosos de tu frente
tu inmenso cráneo componiendo, el túmulo
calvo y blanco de tu ojo despejado.

Un cielo azul, como de la Orestíada
nacido, cómbase sobre nosotros.
Oh padre, solo, eres hondo y denso
como foro romano. Entre cipreses
me siento y el acanto de tu pelo

y tus huesos estriados se penetran
de su antigua anarquía hasta el borde
del horizonte. Crear tanta ruina
requiere más que un rayo. Por la noche
me agazapo en tu oreja, contra el viento,
 

contando estrellas rojas y ciruela. 
El sol sale del fondo de tu lengua
y mis horas copulan con tu tumba.
Ya no busco el raer de quillas sobre
las piedras negras de la playa.

Sylvia Plath. Traducció de Jesús Pardo.