Alguna vez
volverás a escuchar tu propia voz.
En el rincón más anodino
o en la más espléndida plaza,
todo habrá de callar, entonces.
Al avanzar un paso
y penetrar en el recinto,
quizás aquella música inunde tu silencio
y una palabra antigua musite un hilo gris.
Dirás: es la verdad.
Y le abrirás las puertas
a los días sin culpa que mataste,
a la mentira o la verdad que fuiste.
César Simón Palabras en la cumbre 2003

